lunes, 7 de enero de 2013

El Colegio Pérez Villanueva



El colegio Pérez Villanueva

En este caso, se trata de la carta que usted ha escrito en un periódico diciembre, dirigiéndose a Miguel Jiménez Martínez, en la cual, en otros términos, pero bajo el mismo espíritu, vuelve a declarar que, según su opinión, algunos y algunas se acordaron de lo mal que estaba el Colegio sólo cuando su partido llegó a gobernar en el Ayuntamiento de Cehegín.

Si he de serle sincero, sólo por dignidad vuelvo a sentarme para comentar unas declaraciones suyas sobre este asunto.

Hablo sólo de dignidad porque, a estas alturas, es difícil dar crédito al hecho de que lo ocurrido tuviese como intención hacer presión frente a un color político en el Ayuntamiento de Cehegín.

En su momento, cuando mi anterior carta abierta dirigiéndome a usted, puse la mano en el fuego por el resto de madres y padres del Colegio; en esta ocasión, recapitulo todo lo vivido, me retrotraigo a aquel curso 2003-04, y, con todo mi respeto y máxima confianza, respecto de las madres y padres del Pérez Villanueva, hablaré exclusivamente por mí, para decirle que, durante aquellos meses, las famosas grietas del Pérez que, mantuviesen en guardia a toda la Comunidad Educativa del Colegio más de una década, alcanzaron una notoriedad muy preocupante.

Usted fue testigo de cómo las brechas en paredes y techos, y las ondulaciones del suelo, que usted ya había revisado, cambiaban por días de tamaño, puesto que una tarde me encargué personalmente de llamarle a su móvil, y usted acudió raudo a esa llamada, lo cual le honra, comprobando in situ tales variaciones.

En ese contexto, ¿cree usted que un padre pueda estar pensando en el oportunismo de intentar acosar al Ayuntamiento de su pueblo?, o, más bien, ¿no cree que la máxima preocupación será la de sacar cuanto antes a sus hijos de semejante edificio?

La Verdad. 7 enero 2007.